Hazaña extrema en el Beagle: Marcelo Stancanelli unió Argentina y Chile nadando sin pausas

Este 10 de enero de 2026, el nadador de aguas abiertas Marcelo Stancanelli logró una proeza histórica que quedará en la memoria de todos los amantes del deporte extremo y la natación en condiciones extremas: completó un doble cruce del Canal Beagle nadando desde Argentina hacia Chile y de regreso —una travesía de más de 3 km en aguas heladas a 8 °C, sin pausas y enfrentando fuertes corrientes y viento.
Un desafío binacional que traspasa fronteras
Partiendo desde Paso Mackinlay, en el punto más angosto del canal, Marcelo tocó tierra en Cabo Peña (Chile) antes de emprender el regreso hacia Argentina. La ida le tomó 28 minutos; el regreso, con condiciones más duras de viento y corriente, demandó 41 minutos más.
Este doble cruce no solo representa un desafío físico extraordinario, sino también una prueba de planificación, resistencia mental y logística impecable: equipos de seguridad de ambos países lo acompañaron desde embarcaciones autorizadas, cumpliendo con las normativas locales e incluso realizando trámites migratorios en tránsito.
Temperaturas extremas, condiciones exigentes
Nadar en aguas tan frías exige más que fuerza: requiere equipamiento técnico que proteja al atleta sin limitar su rendimiento. Marcelo eligió para esta travesía un traje de neopreno WAVESLAVE THERMOSKIN, junto con guantes y medias del mismo material especializado, garantizando confort y eficiencia térmica incluso en aguas de alrededor de 8 °C, donde el cuerpo humano se enfrenta a un estrés térmico intenso.
“Es de una marca argentina, Thermoskin. Me permitió estar cómodo y evitar el frío”, comentó Marcelo sobre su traje durante la travesía.
Lo que más nos inspira de Marcelo es su mensaje: que la natación —y el movimiento— no tienen edad ni límites, que siempre se puede ir un poco más allá.
Desde Thermoskin nos enorgullece acompañarlo en este camino. Creemos en las historias reales, en los desafíos que se construyen con constancia, equipo y pasión. Y nos motiva ser parte de cada cruce, de cada entrenamiento y de cada nuevo objetivo que todavía está por venir.
Porque cuando el desafío es auténtico, acompañar también es parte del viaje.




